Sevilla y su estrategia 2030: mejorar su identidad

http://www.diariodesevilla.es/sevilla/Puesta-largo-plan-estrategico_0_1248175694.html

Invitado por el Ayuntamiento de Sevilla, tuve la oportunidad de dar mi opinión y visión sobre el modelo de transformación territorial para el diseño de la Estrategia Sevilla 2030 que viene emprendiendo dicho ayuntamiento.

Entre otras cosas indiqué -aunque algún político me lo rebatió- que Sevilla debe hacer esfuerzos para salir de cierta endogamia que le frena en su expansión internacional y debería cambiar su identidad fuera de España.  A Sevilla se le debe reconocer su capital académico y empresarial e incluso innovador y no solo turístico.

De esta forma atraería mayor inversión que le permitiría dinamizar su economía local y frenar el desequilibrio social y económico que sufre en su población.

El PP de Villaviciosa me invita a dar mi opinión sobre las Smart City

Quien ha venido ocupando importantes cargos en la política nacional (Ministerio de Fomento), en la regional (Consejera en la Comunidad de MAdrid) y en la municipal (alcaldesa de Villaviciosa de Odón, Pilar MArtinez; me pidió, con laintermediación del PResidente de FUNDACION CIUDAD Tomás Vera, que explicara la visión y perspectiva de una Smart City y cómo un proceso de transformación de esta característica podía afectar al mejor desarrolla de esta ciudad madrileña.

Artículo en Revista BOLSA DE COMERCIO

Unknown

Pinchar y leer (páginas 6 a 14) :   Revista BOLSA DE COMERCIO de Rosario

Artículo que me publicaron (Enrique Ruz) en la Revista que edita periódicamente la Bolsa de Comercio de la ciudad argentina de Rosario.

Como parte de la asistencia que hice al Concejal del Grupo CAMBIEMOS del Municipio de la ciudad, en su programa TRANSFORMANDO LA CIUDAD, fui requerido para asesorar y dar mi punto de vista sobre el proceso de transformación de la ciudad, hacia una Ciudad Inteligente.  Parte de mis conclusiones, son las que resalté posteriormente en este articulo

Crecimiento poblacional y ciudades inteligentes

¿Están preparadas las Ciudades para el crecimiento demográfico que ya vivimos?.

Las Ciudades Inteligentes, no lo son simplemente por su uso de las tecnologías diversas, sino porque están pensadas y diseñadas de forma inteligente, por gestores inteligentes.

Y el crecimiento poblacional, junto al desplazamiento de las personas desde las zonas rurales a las urbanas, y las procedentes de las áreas sin desarrollar (o en lento desarrollo) hacia las desarrolladas, necesitan nuevas ciudades.

Y para eso hay que trabajar ya, para hoy, no para mañana; mañana ya será tarde y provocará asentamientos residenciales descontrolados, falta de suministros de los recursos mínimos, inseguridad, escasez de agua, etc.

¿Qué hacemos con la GRAN VIA?

Hace unos días fui invitado a la sede del COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) a debatir sobre el futuro de la GRAN VIA madrileña.

FUNDACION CIUDAD y su Presidente Tomás Vera nos convocó a un grupo de expertos en urbanismo, medioambiente, movilidad, accesibilidad, ciudades inteligentes, arquitectura, tecnología y patrimonio, a analizar sobre esta avenida de Madrid y su mejor adecuación para atender de mejor forma los requerimientos sociales, comerciales o medioambientales.

Esta reunión se convoca ante el anuncio que hace el Ayuntamiento de Madrid de hacerla peatonal.  En opinión unánime de los asistentes, esa decisión solo tiene un marcado espíritu político y no se sustenta en análisis previos ni en la opinión de expertos o de ciudadanía.

Se debe actuar sobre espacios más amplios y no únicamente sobre una “calle”; y se deben hacer estudios que no se han hecho del tránsito real de la zona; no olvidemos que es un eje de comunicación viaria fundamental entre el Este y el Oeste de la ciudad, es una zona comercial por excelencia, es un objetivo de turistas del mundo entero, da acceso a zonas como el Barrio de Las Letras o el de Chueca de gran impacto; es un espacio en el que el patrimonio arquitectónico es el de los de mayor valor de Madrid; …

¿Realmente las 24 horas al día y los 365 días al año necesita ser peatonal? , ¿realmente necesita de medidas drásticas o de medidas inteligentes?, ¿necesita soluciones políticas o soluciones consensuales con todos los actores que participan de la Gran Vía?.

Medellín, la tecnología no lo es todo

La ciudad colombiana es un referente, siempre, de “urbanismo social”; continuamente surgen comentarios sobre esta ciudad en charlas en las que participo; son muchas las ocasiones, ecities-medellin_optimizedn las que yo mismo, mi interlocutor o cualquier otro asistente, hago o hacen referencia a esta ciudad de Medellín. No obstante, la ciudad no es un modelo en cuanto a niveles elevados de tecnología que incorpora. La conclusión que podemos extraer de todo esto es bastante evidente: la ciudad más “inteligente” no es siempre la que tiene más tecnología, sino que hay otros factores mucho más importantes, concretamente, la habitabilidad y la sostenibilidad.

La incorporación de la tecnología está bien, siempre y cuando no se utilice como un fin, sino como medio para mejorar la vida de las personas que habitan la ciudad y mejorar la gestión de los recursos. Desde este perspectiva, la “ciudad más inteligente” o a la que deberíamos aspirar en un futuro, será aquella que logre los niveles más elevados de habitabilidad para sus habitantes y de sostenibilidad de cara al futuro, independientemente de los niveles de tecnología que emplee para lograrlo. Sigue leyendo «Medellín, la tecnología no lo es todo»

Mí último Libro (próxtte. en librerías):

Ciudad Inteligente, ciudad al fin y al cabo.

Hablar de Smart City (Ciudad Inteligente), no es trabajar en proyectar un destino, sino trabajar en un presente; es una forma de pensar, de liderar una ciudad y de ajustarla al desarrollo mismo de la civilización, de la que es su fundamento básico.portada-ciudadinteligente

Este libro ofrece una diferente visión sobre las ciudades inteligentes; siendo una crítica constructiva que se implica en ofrecer respuestas a los problemas que limitan el desarrollo, analizándolos desde una perspectiva global.

Es una libro que ofrece nuevas visiones para analizar las ciudades desde el punto de vista del entorno natural que las rodea, de las personas que la habitan y de los que las gestionan y gobiernan.

En él se da una visión amplia de cómo abordar procedimientos de diseño de Smart City, no únicamente desde el punto de vista tecnológico, sino que analiza la realidad política y sus amenazas, la realidad urbanística y sus complejidades y la oferta tecnológica y su complejidad, sin olvidar el aspecto sociológico y humano de la ciudad.

La tecnología no es nada si no hay marcos legales apropiados, planeamientos urbanos adecuados, mentalidad política abierta y ciudadanos implicados. Creatividad y economía son los ejes para crear la Nueva Ciudad, y en este libro se da a conocer cómo potenciar la creatividad y cómo generar economía.

 

Ciudades bajo demanda

(City on demand)

Hemos analizado las ciudades bajo prismas políticos, de la administración municipal, de la demografía, de la economía y desde la tecnología. Hemos visto cómo las ciudades tienen un potencial enorme frente a los países a los que pertenecen; hemos visto incluso que su poder les permite –con alcaldes visionarios, valientes y con espíritu gestor- saltar fronteras y apoyar el crecimiento de sus ciudades, en el fortalecimiento con otras ciudades de otros países, antes incluso en muchos casos, que con ciudades de su mismo país.

Hemos visto y entendido que las ciudades compiten entre sí. En atraer inversión y atraer población, o mejor dicho, traer inversión para atraer población.

Como dato, hay que saber que anualmente, un millón de personas emigran desde los diferentes países latinoamericanos hacia los Estados Unidos, de los cuales de Honduras por ejemplo son 75.000. Mismo movimiento demográfico del continente africano hacia Europa, o de ciertos países asiáticos hacia la Región Arabe u otros aún más tristes si cabe, que huyen de las guerras hacia territorios en donde rehacer unas vidas mermadas por la estupidez, la incompetencia o los intereses humanos. ¿Cómo frenar esa emigración que lleva a la pérdida demográfica de los países, lleva a la desesperación y decepción de los nativos que tienen que huir ante la falta de oportunidades?. Sigue leyendo «Ciudades bajo demanda»

Seis premisas para la ciudad.

hammarby_620Según el reciente informe publicado en EEUU por THE WORLDWATCH INSTITUTE, que lleva por título: “Ciudades sostenibles. Del sueño a la acción”, no hay duda de que las ciudades seguirán creciendo y el debate reside en cómo lo harán.

La insostenibilidad desde el punto de vista medioambiental, las desigualdades y la pobreza en los núcleos urbanos, y la falta de participación ciudadana en la toma de decisiones en este entorno, ponen de relieve la urgencia de iniciar una transición hacia otro modelo de organización urbana en los países en desarrollo.

Gary Gardner, investigador y director de publicaciones del Worldwatch Institute (think tank estadounidense que elabora el informe anualmente), ha comentado que “una ciudad sostenible es incompatible con un sistema económico basado en el crecimiento infinito y la explotación de las personas y del planeta”.

Las ciudades generan el 80% del PIB mundial y sin embargo, también son las que consumen el 70% de la energía y emiten el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero.   Es importante tener en consideración que la mayor parte de consumo de energía y materiales se realiza en las ciudades cuando su población representa el 54% de la población mundial y las ciudades ocupan entre el 1 y el 3% del territorio global.

Las ciudades de hoy tienen también que hacer frente a la escasez de metales, minerales y combustibles, y a los impactos de un sistema de alimentación, transporte y edificación, entre otros, que se extienden más allá de la región y el país que albergan dicha ciudad. Gary Gardner señalaba también que hay que tener en cuenta también la generación de residuos de una ciudad ya que “son la tercera fuente de emisiones de metano directamente causados por los humanos”.

Estos impactos se agravan cuando se trata de la organización de ciudades de más de 10 millones de habitantes. Según el informe, “las megaciudades han pasado de dos en 1950 a 29 en 2016, y para 2030 está previsto que lleguen a ser 41”.

Según Gary Gardner, “las ciudades son motores de economía y, a la vez, centros de pobreza”, ya que aproximadamente uno de cada siete habitantes de zonas urbanas vive en la pobreza, generalmente, en asentamientos marginales de los países en desarrollo. Además, el 10% de la población urbana en países en desarrollo carece de acceso a la electricidad y el 18% utiliza madera, estiércol o carbón para cocinar”, según el investigador.

Sin embargo, las ciudades de hoy en día están también en una interesante posición para asumir el liderazgo de construir economías sostenibles. Gardner explicaba la dificultad para describir un único modelo de ciudad sostenible: “Las ciudades difieren en cuanto a geografía, clima, cultura, historia, riqueza y otra multitud de aspectos, cada uno de los cuales hace imposible plantear un modelo único para la sostenibilidad urbana”. Además, insiste el investigador, “no disponemos de ningún modelo maduro de sostenibilidad urbana en ningún lugar del planeta”. Debido a estas incertidumbres, describir una ciudad sostenible requiere un esfuerzo de imaginación.

De acuerdo a los planteamientos de Gadner en este informe y alineado con él, resalto en seis áreas de mejora, las premisas que permitirían acabar con el divorcio entre el desarrollo de las ciudades y la sostenibilidad:

  • Recurrir a la Economía Circular, reciclando y reutilizando materiales con unos planteamientos paralelos de generación de economía a partir de la generación de energía.
  • Gestionar el valor del suelo de tal forma que los Planes Urbanísticos consideren en todos los casos, una perfecta integración, complementaria y equilibrio con la naturales en sí misma, en su expresión más original autóctona.
  • Trabajar en ámbito municipal pero con complicidad intermunicipal, en la búsqueda de compartir recursos y elementos de conectividad, sea esta física (carreteras, oleoductos, telecomunciaciones, canales, etc) o virtual (redes sociales participativas, prestación de servicios web, etc.), que favorezcan el intercambio de conocimiento, la interacción ciudadana y con ello el desarrollo económico y social.
  • Promover el concepto de identidad de las ciudades, haciendo trasparente y de fácil accesibilidad los activos artísticos y culturales, así como crear numerosos espacios de intercomunicación vecinal, participación y conectividad social. Crear sentido de comunidad invitando al ciudadano a participar en la “construcción” de “su” ciudad.
  • Reforzar y transmitir un compromiso medioambiental dirigido a la mejora de la salud pública, relacionando los trastornos de salud al estado del aire, del agua, etc de la ciudad.

Como siempre he venido diciendo: Las ciudades son el entorno natural que las acoge, la personalidad de las personas que las habita y la calidad y compromiso  de quienes la gestionan.

Enrique Ruz Bentué

Democracia inversa

La democracia nace en el alcalde no en el gobierno de la nación.

Cuando hablamos de crear Ciudades Inteligentes, hablamos de colaborar con el desarrollo de las ciudades mismas, hablamos de dar valor al gobierno municipal y a sus iniciativas, porque estas están –o deberían estar- más próximas al ciudadano, que lo están las que promueven los gobiernos centrales.

No hablamos de Smart Country, hablamos de Smart City e incluso hablamos de un proyecto de Ciudad Inteligente, como un proyecto de desarrollo económico y social.

Pero es cierto que la estructura democrática actual pierde valor a nivel estado para ganarlo a nivel municipio.   Los niveles de abstención en los comicios que se celebran en los países más democráticos del mundo, crecen en cada convocatoria electoral, mientras que la participación en votaciones a legisladores municipales aumenta.

Por otro lado, mientras los partidos políticos ponen etiquetas donde ya no existen porque la evolución de la civilización ha roto los conceptos de derechas e izquierdas, los gestores municipales son elegidos por ellos mismos y no tanto por el partido que representan. Este hecho es más notorio en ciudades pequeñas, en donde el candidato a alcalde es un vecino más, es una persona que vive en el día a día los problemas de su ciudad e incluso los viene compartiendo con otros vecinos de su casa, de su barrio, de su ciudad. Se eligen a lideres comprometidos, no a nombres propuestos en las listas de los diferentes partidos políticos.

Las estructuras democráticas actuales tienen más de 400 años, son ya antiguas, son obsoletas y hay que pensar en cambiarlas.

Existen estados soberanos que establecen regulaciones y normativas que interesan al Estado, pero frenan a las ciudades. No hay más que ver como países como China, tan proteccionistas y con unas legislaciones muy cerradas, se fijan en su recién adquirida Hong-Kong; ven cómo ha crecido a diferencia del desarrollo de otras ciudades del mismo país y deciden crear las Zonas Económicas Especiales con una leyes de libre mercado que permitan el rápido favorecimiento de la economía de la ciudad en un afán de reconocer el poder de la ciudad frente al de la nación.

Los estados son soberanos y autónomos con jurisdicciones y territorios separados unos de los otros y que se atreven a anunciar que son capaces de solucionar los problemas de sus ciudadanos, cuando realmente sus ciudadanos no confían en ellos y cuando sus ciudadanos están más próximos a otros modelos de gobierno, más próximos a esos problemas, los gobiernos municipales.

¿No estaremos haciendo política al revés?; ¿no deberían ser los ayuntamientos los que marquen la agenda de los políticos regionales y estos la de los nacionales?.   Abraham Lincoln decía que la democracia es el gobierno del pueblo por el pueblo, ¿pero es realmente esa la democracia que tenemos?.  Si la democracia empieza por el pueblo, por el ciudadano, debe continuar hacia arriba que es el alcalde y de ahí debería seguir ascendiendo a cotas políticas más amplias, pero siempre representadas por los alcaldes como representantes directos de los ciudadanos. Lo que sucede es todo al revés, todo es disfuncional; debemos cambiar el sujeto político, debemos de dejar de hablar de fronteras, de naciones ya hablemos de ciudades.   Porque si hablamos de ciudades, hablamos de los ámbitos físicos donde nacen las civilizaciones, donde nace la cultura de las regiones, donde nace la democracia, es el lugar en donde existen los lugares de convivencia, donde se favorece la vecindad, el diálogo, los lugares en donde nos reunimos, en donde nos expresamos, a veces de forma drástica en exceso: la Bastilla y la Revolución francesa, la Puerta del Sol y el Movimiento 15M, la Plaza de Tianamenn y la rebelión de los estudiantes, …, son lugares que nos traen recuerdos de cambio, de democracia del pueblo para el pueblo.

Las ciudades no son solo las instituciones más antiguas, son las más perdurables; Constantinopla y Estambul existen antes que Turquía; Roma es anterior a Italia; Alejandría antecedió a Egipto; en España, Mérida, Cesar Augusta, Cartagena, … son más antiguas que el estado al que ahora pertenecen. Las ciudades prevalecen a los estados, son los lugares en donde nacemos, en donde nos desarrollamos, en donde nos educamos, en donde envejecemos y en donde morimos. Son nuestro hogar, a diferencia de los estados que son abstractos, movibles a tenor de las circunstancias políticas y económicas y sujetos a tensiones, diferencias, … a guerras y conflictos.

Aristóteles lo dijo: “el hombre es un animal político” y el hombre está en las ciudades, su hogar, repito.

El ejemplo más claro lo da el desarrollo actual de las ciudades inteligentes; es este un movimiento, que si bien lo quieren conducir los Estados, surge de la iniciativa de las ciudades, y son estas las que trabajan en el equilibrio social, en el cuidado del medioambiente y en el aprovechamiento energético natural. El cambio climático se gestiona desde las iniciativas que promuevan las ciudades, no tanto desde lo que decidan los Presidentes de los países reunidos de vez en cuando en grandes y majestuosas cumbres internacionales.

Los alcaldes y los ciudadanos deben ser quienes gobiernen y deben ser ellos los que dirijan a organismos de más alto espectro geográfico para la coordinación de iniciativas y su ordenamiento común. Y ya lo hacen en muchas parte del mundo, cuando se llevan a cabo iniciativas desde hace años de colaboración entre distintas ciudades para favorecer políticas comunes y que en algunos casos saltan fronteras estatales; es el caso de los proyectos comunes de comunicación entre Seattle (EEUU) y Vancouver (Canadá), o entre varias ciudades ubicadas en los diferentes países costeros del Golfo de Guinea: Camerún, Nigeria, Ghana, Costa de Marfil, … o entre ciudades del Oeste de la India o del Sur de China.

Los Municipios son la clave del buen gobierno. Mientras que un Presidente de Gobierno o Primer Ministro debe prevalecer la ideología política sobre cualquier otra cosa y debe estar adscrito a un Partido Político, en un Alcalde prevalece el interés hacia la mejora de la convivencia en su ciudad, porque él lo viene viviendo a diario; de hecho a nivel municipal surgen partidos políticos locales, sin ámbito nacional porque lo único que pretenden es el mejor gobierno de su municipio como ente fundamental de la mejora del bienestar y del desarrollo social.

Los alcaldes son pragmáticos, están cerca de los problemas, los viven. Estando yo de visita profesional en la Ciudad de Guadalupe hace unos meses, sucedió que esperábamos al Alcalde de la ciudad para tratar unos asuntos y este no se presentó, lo cual en un primer momento nos disgustó porque eso iba a suponer no poder abordar un tema de interés; hasta que rapidamente fui informado de que el Alcalde Cienfuegos había antepuesto la conveniencia de visitar una zona de la ciudad que acababa de ser anegada por el agua tras una fuerte tormenta y estar al lado de sus conciudadanos, que venir a hablar conmigo sobre un asunto que podía esperar;  antepuso el apoyo a su gente, al interés de compartir conmigo la asistencia a un evento que le iba a dar visibilidad política.  Este es uno de tantos ejemplo de la actividad de un Alcalde, más cerca de los intereses de las personas, que de sus intereses políticos.

En mi libro “La Ciudad Inteligente, ciudad al fin y al cabo” explico que un alcalde debe ser gestor, debe ser visionario; a un Primer Ministro en cambio, se le deben reconocer otros valores más etéreos: estratega, hábil, carismático, etc.

Las ciudades son multiculturales, participativas, abiertas, democráticas e independientes; frente a los intereses que a nivel Gobierno del estado que frenan el desarrollo y supeditan los intereses de la población a sus acciones usadas en intereses ideológicos.

Los países compiten en quien es el más fuerte, el mejor, el más rico, el más competitivo; las ciudades no compiten, colaboran unas con otras.

Iniciativas para frenar el cambio climático no surgen de los grandes foros internacionales que comentábamos, las promueven los alcaldes diseñando políticas de eficiencia energética como en Málaga, o reduciendo la delincuencia con sistemas de transporte público como en Medellín, o con el reacondicionamiento de edificios en Nueva York para reducir el consumo energético o en Bogotá que implantó unos sistemas de transporte que favoreció el traslado de trabajadores y ello hizo impulsarse el empleo en la ciudad, además de reducir la contaminación atmosférica, o el caso de la Ciudad de Guadalupe –a la que antes he hecho referencia- en donde su Alcalde Cienfuegos diseñó un pasillo verde que cruza la ciudad para favorecer la convivencia y para dotar a la ciudad de una perspectiva verde y respetuosa con el medio ambiente. Estas y muchas más, son las iniciativas que Alcaldes de todo el mundo promueven de forma real, mientras que los gobiernos nacionales se pierden en discusiones y tensiones.

La conclusión, es que realmente vivimos en un mundo sin fronteras, en donde las enfermedades no tiene fronteras, el movimiento de las personas por intereses educativos, profesionales o sociales no tiene fronteras; las ciudades no ponen las fronteras, las abren, las eliminan por el bien de su comunidad.

Las tecnologías y las comunicaciones eliminan fronteras, las comunicaciones virtuales de redes sociales favorecen las relaciones entre las personas por encima de sus nacionalidades, las redes de comunicación física vial favorecen el desplazamiento y el entendimiento de las personas y el intercambio cultural, profesional y social. Recuperemos pues la política para el ciudadano representado por su Municipio. Los Gobiernos nacionales acaparan cada día más poder y nos estrangulan con sus errores y escasos aciertos. La popularidad de los políticos nacionales baja, cuando la de los representantes municipales es más aplaudida.

Hay que globalizar la democracia y democratizar la globalización si no queremos caer en problemas de ingobernabilidad o populismo, dado que este se aprovecha de la falta de interés de la población en la política y atiende a mensajes vacuos pero sensacionalistas.

El ejercicio de la democracia real no nace de las naciones, nace del pueblo, de la ciudad, nació en la polis (Grecia), no en la cosmópolis. Hay que crear pues una democracia global gestionada por alcaldes; se hace necesario –como indica Benjamin Barber- crear un Parlamento Global de Alcaldes.

Este es unos los objetivos que llevo cuando promuevo desde mi humilde posición, la creación de Asociaciones Ciudades Inteligentes; pretendo con esto colaborar con los alcaldes para que desarrollen iniciativas de Smart City que no dependan de la lentitud de las políticas nacionales.

Estrategia de innovación territorial

arch2o-urban-field-12

A pesar de que existe un amplio reconocimiento de que los territorios necesitan desarrollar estrategias de innovación para la construcción de ventajas competitivas a la hora de atraer inversión, frenar deslocalización empresarial, frenar despoblación, …; hasta ahora no han sido explicita dos el contenido y las particularidades del término estrategia aplicado al ámbito territorial, por lo que se ha utilizado frecuentemente con significados ambiguos.

Es preciso esclarecer qué contenido debe incluir esta estrategia de innovación, así como las características de su proceso de formación. De especial justificación, si cuando dicha estrategia obedece a intereses de implantación del concepto de Ciudad Inteligente.

… Todo proceso y su estrategia previa, debe comenzar por el análisis del territorio, por el análisis demográfico, del medioambiental … e incluso de los mecanismos de su gobernanza, aunque estos no siempre son transparentes por parte de los gestores.

Perspectiva LATAM

7bdfbeb7-2f9d-4188-be5f-73a82ed4baa7-originalLATAM no es una región en declive, es una región -como el gráfico indica- en crecimiento y si realmente estos países “profesionalizan” su desarrollo y reducen la “politización” de dicho desarrollo, estos porcentajes se quedarán cortos a las grandes oportunidades que se les abre a la región. Desde España muchas empresas ven esta región desde perspectivas equivocadas; la primera es ver a la Región LATAM como un único país y en absoluto esto es cierto.  ¿Cómo veríamos que alguien desdes USA viera a España como a UK, o como a Suecia o como a Grecia (por poner algunos ejemplos).  Cada país americano tiene una identidad propia, una personalidad propia, una problemática propia, una visión particular, …

La Smart City es un camino.

Pensar en un desarrollo Smart City no es alumbrar un escaso de confianza en creer que así se consigue cambiar la ciudad; la ciudad cambia sola y con el apoyo y contribución diaria de su población no porque diseñemos un proyecto “inteligente”.

Entendamos bien que una Smart City es un medio para hacer más eficiente el desarrollo de una ciudad, como camino de desarrollo de civilizaciones.

Una Smart City nunca lo será al 100%, nunca se dará una categoría “SuperPlatino” ni similar, las tecnologías cambian, las costumbres cambian, un proceso de Smart City no tiene fin, siempre habrá que innovar y adaptar la ciudad a los cambios que sufra.

Aquí vemos cómo la ciudad de Londres (como podría ser cualquier otra del planeta), evoluciona y crece sin ayuda de grandes ingenios “smart”.

Los Smart es una herramienta, no es el fin a conseguir.

 

El individuo, centro de la ciudad

No puedo empezar con la redacción de un libro como este, sin antes atraer el interés del lector a la génesis del concepto “ciudad”. Si a partir de aquí, vamos juntos a analizar el desarrollo del entorno urbano, a analizar qué es o qué no es una Ciudad Inteligente, debemos en pwhy-how-whatrimer lugar tener todos bien claro, que el ser humano es el centro de la ciudad; no los intereses económicos, ni políticos. Por ello mismo, sino existe un compromiso y una propuesta política para reivindicar la posibilidad que las personas sean realmente las “dueñas” de la ciudad, poco o nada podríamos avanzar en lo que a partir de aquí vamos a analizar.

Todo debe empezar por el interior, por el eje de referencia, … por la génesis, el por qué; en este caso el por qué, es el ser humano, lo hacemos por él y solo por él y el respeto a sus derechos.

A partir de esta confirmación, el cómo lo haremos y qué conseguiremos, son conclusiones más debatibles y que las analizamos en cierta medida en este libro.

Frente a los efectos causados por el neoliberalismo, como la privatización de los espacios urbanos, el uso mercantil de la ciudad, la predominancia de industrias y espacios mercantiles, se debe proponer una nueva perspectiva política orientada a ver la ciudad como un derecho de la ciudadanía. Un derecho en sí mismo que contemple los más fundamentales derechos a la vida, al trabajo, al medioambiente, a la convivencia, a la seguridad, etc.

La ciudad fue tomada por los intereses del capital y así dejó de pertenecer a la gente y por ello hay que poner de nuevo al hombre como elemento principal de la ciudad que él mismo construyó. Es preciso pues restaurar el sentido de ciudad, instaurar la posibilidad de la calidad de vida para todos, y hacer de la ciudad el escenario de encuentro para la construcción de la vida en común, en comunidad.

Es esta vida en común, lo que se debe construir sobre la base de la idea de la ciudad como unidad cultural y, en consecuencia, política, donde es posible la expresión de voluntades colectivas. Por el mero hecho de la existencia de la convivencia, hay que tener en cuenta que es un espacio para la solidaridad, pero también lo es como generador de conflicto.   La construcción de la ciudad es la posibilidad de construir una ciudad en la que se pueda vivir dignamente, reconocerse como parte de ella, y donde se posibilite la distribución equitativa de diferentes tipos de recursos: trabajo, de salud, de educación, de vivienda, de seguridad, de participación, acceso a la información, etc.

A partir de que hemos asumido el por qué de la ciudad y de su papel en el desarrollo de las civilizaciones, será cuando nos pongamos a trabajar en el desarrollo de la ciudad -aunque realmente deberíamos mejor decir para quién-, debemos como siguiente paso analizar las necesidades del ser humano, para poder darles respuesta a todas y cada una de ellas y para los diferentes clectivos. Cómo lo vamos a hacer y finalmente qué vamos a ofrecer, qué mejoras, que nuevos servicios sociales o de atracción de inversión.

Todo el mundo debería tener los mismos derechos para construir los diferentes tipos de ciudades que queremos; todos deben tener el mismo derecho a participar en la transformación de la ciudad en algo radicalmente distinto, pero para ello debemos conocer con profundidad el por qué lo hacemos, cómo lo vamos a hacer y qué vamos a ofrecer. Y responder a estas preguntas en medio de intereses particulares –y egoístas a veces- políticos, profesionales, etc.

La Nueva Ciudad: camino no destino.

 

En Ciudad de Guadalupe, Nuevo León; tuve la oportunidad de mostrar la rápida evolución que está teniendo en el mundo el concepto de Smart City.  De qué forma ha evolucionado desde la primera Ciudad Digital que mostré en el año 2004, hasta el nuevo modelo de Smart City 4.0, en donde conceptos de Regionalidad, Identidad, Suelo, Conectividad y Big Data explican que, por un lado se han roto límites regionales, ya no se habla de “ciudades” sino de regiones.  Trabajos conjuntos entre Vancouver (Canadá) y Seattle (EEUU), o de las ciudades más importantes del Golfo de Guinea de diferentes países como Ghana, Costa de Marfil, Camerún y Nigeria.

Suelo + Identidad; en donde el estatus catastral, su identificación y actualización automatizada es la base para la construcción de una ciudad.  La identidad define el status de quienes habitan la ciudad y hacia dónde quieren ir.  Confirma que la Smart City es parte del camino para el desarrollo continuo de las civilizaciones.

La conectividad de infraestructuras físicas de transporte (carreteras, trenes, …) o de suministros energéticos (smart grids, pipelines, …) o incluso de redes virtuales de telecom o redes sociales; favorecen la interconexión y el que dos o más ciudades progresen de forma paralela y reforzándose una en otra y viceversa.

O conceptos como el PPP(P) en donde ya no solo se justifican las relaciones público-privadas para la explotación de servicios, sino que se da entrada a una cuarta “P” (People) en modelos colaborativos cada vez en mayor desarrollo.

PPP(P), que junto al Big Data dan respuesta a los continuos requerimientos y justificaciones de “es que no hay dinero”.  Señores gestores, ni hay dinero, ni hay creatividad.  Con lo segundo se puede conseguir lo primero, sin necesidad de estar pendiente de “papá estado”; cultiven la creatividad e ingenio.

 

 

Nombramiento en AMECI

El Presidente de AMECI y Alcalde de Guadalupe Lic. Francisco Cienfuegos, me entrega el reconocimiento como Asesor Experto en Smart City de la Asociación cuya constitución surge de la sugerencia que yo había hecho dos años atrás al Director Ejecutivo de la CONAMM el Lic. Sergio Arredondo.

Ciudades: símbolo de civilizaciones

Empiezo el libro que acabo de escribircaral-e desde una perspectiva humana, social, histórica; que nos lleve a establecer una primera concepción de la ciudad, como símbolo de civilizaciones, como origen de las civilizaciones en el mundo.   Las ciudades son realmente el producto que surge de la propia evolución social, del desarrollo de la convivencia de las personas en un afán de supervivencia y de socialización. ¿Qué importancia tiene el desarrollo de Ciudades Inteligentes cuando las ciudades son más antiguas que la civilización misma?.

Este libro tiene la tímida ambición de animar a escribir entre todos un poquito de la historia de las ciudades. En nuestras manos está la potestad de diseñar un espacio mejor para nuestros descendientes y que se pueda seguir escribiendo la historia de nuestras ciudades.

En las ciudades han crecido nuestros sueños, en las calles hemos crecido y las casas nos han conocido en nuestro lado más íntimo. Hoy trabajamos en formar parte de la historia de las ciudades, con sus logros y sus fracasos. La vida de los pueblos no empieza con la edificación de las ciudades, sino que las ciudades se fundan sobre la vida de los pueblos.

A lo largo de la historia los poemas han sido la voz de las ciudades, las pinturas han sido los ojos de las ciudades, la música ha sido el canto y el baile de las ciudades, … ¿qué sería de la ciudad de Barcelona sin la Sagrada Familia?, ¿o de Buenos Aires sin los libros de Borges?, ¿o de Ciudad de México son los murales de Diego Ribera?, ¿o de París sin las pinturas de Renoir?, ¿o de San Petesburgo sin los ballets de Tchaikovski?, ¿o de Roma sin sus ruinas que nos recuerdan lo tanto que esa ciudad vivió y supuso en la creación de otras ciudades por el mundo?.

Las ciudades son mucho más que calles y avenidas, mucho más que cemento y ladrillo. A las ciudades las forman las personas, sus pinturas, sus poesías, sus canciones, sus bailes, sus novelas y sus tradiciones; personas comprometidas con su palabra, su pintura, su voz, sus escritos, … las ciudades son patrimonio cultural; son origen y son evolución.

Por ello, ante retos de tecnificar ciudades, no olvidemos el activo que cada ciudad tiene en sí misma y nuestro compromiso con nuestros antepasados y con la cultura y el patrimonio, de mantener e incluso de dar valor y reforzarlo con los nuevos recursos adaptándolo a los nuevos estados de las ciudades.

Porque somos ciudadanos, tenemos el compromiso de construir ciudades que lleguen a ser el mejor reflejo de nuestra vocación de desarrollo; no porque se deslumbre por las edificaciones o por las modernidades implementadas, sino porque hacemos que todos los habitantes de las ciudades tengan acceso a todos los servicios básicos y a los servicios que la civilización pone a disposición del individuo.